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23 de junio de 2007

Javiera Mena: Esquemas juveniles y electrónicos

Para todos aquellos adolescentes que aún piensan que el mundo se les viene abajo, que no hay escapatoria a la vida que les tocó vivir y que persisten en buscar símbolos de paz que les ayuden a salir de ese entuerto llamado pubertad, les cuento que hay buenas noticias.

Claro, porque hace algún tiempo que las parrillas radiales incluyen brillantes sonidos, a cargo de esta chica que ha venido a proponer ingredientes frescos y juveniles.
Hablamos de Javiera Mena.

Acompañada de una interesante propuesta visual esta chica ha cautivado a más del alguno, llevando su música que ya fue registrada en un larga duración que lleva por nombre Esquemas Juveniles.

Y es que “la Mena”, como la llaman muchos, entrega una mezcla de pureza vocal y arrojo electrónico, lo que decanta en canciones como Al siguiente nivel o Está en tus manos. Su trabajo ya forma parte de un ideario juvenil que la respeta y
que admira una labor diferente por estos tiempos.

Claramente, el rock muchas veces peca de ser una tribuna sectaria. Como estableciendo un acuerdo transversal, lo de Javiera Mena regala la confianza de música hecha con profesionalismo y con ganas de decir las cosas de una manera interesante,

El disco que ha contado con grata difusión, ya es parte de un capítulo, que por estos días transcurre en países como Argentina o México.

Así que ya lo saben, si tienen una pena de amor, o un desvaído momento en donde todo se viene abajo, sólo pongan play, Javiera Mena estará allí para sonorizar y poner la calma.

Javiera Mena - Esquemas Juveniles (en vivo)



Revisa el sitio de Javiera Mena haciendo cick aquí

17 de junio de 2007

Leo Quinteros: inteligencia acústica

Estamos acostumbrados. Claro, estamos acostumbrados al formato de banda, al cuarteto, al bajo, guitarras y batería. Entonces ¿Qué pasa cuando llega alguien, quien provisto de buenas canciones y una guitarra acústica, regala bellas e inteligentes canciones? Sin duda, que causa expectación. Pero lo que importa es que cautiva.

Eso y mucho más es Leo Quinteros, solista responsable de canciones como Fiesta Pagada, Tu Show o Fumadores, éxitos que suenan a Dylan, pero que regalan importantes ejes musicales. Música para todas las generaciones es lo que posee Quinteros. Temáticas bien propuestas, una personalidad escondida y silenciosa, música con olor a dudas y desvaídas ideas, son parte de un creador innato.

Tras editar el Fallando (EP), 1A y Ahora, Leo Quinteros ya cuenta con una potente batería de buenos e interesantes temas, que regalan las impresiones necesarias para cada momento. Amor, soledad…llámelo con quiera, el hecho es que este músico propone un ideario interesante en cuanto a letras se trata.

Belleza y depuración, son las aristas de sus melodías que acompañadas de armónica y en ciertas ocasiones de texturas eléctricas, regalan bellas piezas que captan la atención del oyente.Hacer el ejercicio de escuchar a Leo Quinteros, sirve para atestiguar su inmenso talento y capacidad instrumental, vocal y, por sobretodo, compositiva.

Su música es honesta, disfraza lo que creemos evidente y surca los caminos de lo acústico contemplando raíces que se desarrollan en hermosas melodías que quedan en el oído y en el paladar.

Versatilidad y enigmas son los espacios a los que recurre este músico, que, sin duda, dará que hablar con su tercer y esperado nuevo trabajo.Basta con un momento del día y una cálida compañía para disfrutar su inmenso aporte a la música. Sólo queda sentarse a escuchar.


Leo Quinteros - Fumadores



Revisa el sitio de Leo Quinteros haciendo click aquí

Guiso: con olor a garaje

Sonido preciso, factura honesta y rock and roll sin mayores complicaciones. Así se definiría esta banda que, de acuerdo con la línea que siguen sus creaciones, parecen blandirse en un mundo de historias de calle. Son Guiso, proyecto independiente que ha dado que hablar, debido a su potente música y a su singular manera de entenderla.

Si bien la independencia discográfica en algunas bandas huele a moda, lo de Guiso es de verdad: dos de sus miembros son fundadores de una de las casas discográficas más nombradas de la escena. Hablamos de Algorecords, firma que ha editado a diversas bandas, estableciendo una suerte de interesante catálogo con grupos que optan por la autonomía.

Pero vamos a la música. Sonido poco depurado, acoples, letras con sabia nueva y un tributo al garaje son los componentes de esta banda, que suma cada día un nuevo capítulo en sus historia.

Parece no importarles nada, y a la vez todo. Temas como el Sonido o Coerción, hablan de la conexión mundana de un grupo que se sabe bueno y que regala potencia desde las entrañas, estableciendo una rica factura en canciones de gran nivel compositivo.

Se suman a un particular grupo de bandas que han seguido la independencia, desentendiéndose de las discusiones arrojadas tras el espaldarazo de grandes sellos para con la música nacional.

Sin embargo, hay más que eso. El valor recae en canciones de alto vuelo, que demuestran un fiato logrado…depurado e inteligente al momento de proponerlo.

Sintonizar el ruido, El Sonido, Debe ser Mentira y Guiso, son los registros que dan fe de un motor bien aceitado, que propulsa canciones de interesante calibre y revive toda el aura de ese rock añejo e inentendible por muchos.

El día de mañana, harán falta grupos que reinventen y revivan cierta esencia más visceral y de verdad. Por ahora, contamos con Guiso.


Guiso - El Sonido



Guiso es:
Alejandro Perrosky Gómez (voz y guitarra), Álvaro Gómez (batería), Bernardita Martínez (bajo), Álvaro Guerra (voz y guitarra).

Revisa el sitio oficial de Guiso haciendo click aquí

4 de junio de 2007

Sexual Democracia: más chileno…imposible

“Acuérdese de su pobre hígado…sino le va a zapatear”. Díganme algo: ¿Cuándo una banda de rock iba a apostar por hablar de relaciones entre un treintón y una escolar de liceo? ¿Cuándo un grupo chileno iba cantar sobre ellos, los necesarios y omnipotentes pitutos? Y…en una suerte de consigna moral ¿Cuándo una banda iba a gritar a los cuatro vientos… ¡Vivan los Bomberos!?

Es que lo que parecía un imposible frente a esa seriedad del rock de los ochentas, quedó completamente en segundo plano cuando un grupo de músicos confluyó en un proyecto que no tuvo más que un objetivo: decir la verdad.
Y es que por esos años, las lágrimas artesanales surcaban cada espacio de las tiendas de discos, con trabajos que no proponían una figura distinta a lo que se consideraba la música de mensaje. Entonces, como un vendaval, aparecieron ellos: Sexual Democracia, quienes literalmente sacaron los trapos al sol.

Pero detengámosnos en algo ¿Cuántos grupos de rock chileno tienen grandes frontmans, quienes en una suerte de desafío personal, pueden cargar con el peso de un
grupo? Quizás, bajo esa respuesta, aparezcan apellidos como Alquinta, Sazo, Cuevas, González, Henríquez… pero en la impronta, aparece otro rótulo potente.

Y es que el encargado de dar vida a clásicos como profanador de cunas es el, Miguel Barriga, quien ya ha demostrado que lo suyo es el rock y el humor.

Con años y experiencia en el cuerpo, Sexual Democracia acumula seguidores, homenajes y el respeto de todo un país que se enamoró de melodías tan simples: que iban desde la bella Canción Pacífico Violenta hasta la política y contestataria Regionalización.

Más allá de toda crítica peyorativa de corte intelectual, lo cierto es que los Sexual pudieron dar en el clavo certero, pudieron llegar a una cima no explorada por nadie y que,sin duda, constituye un aspecto fundamental en la música: ser inteligentes y decir lo que nadie se atreve a decir. ¡Arriba Sexual Democracia!


El Miguel de Sexual Democracia - Canción Pacífico Violenta



Sexual Democracia es:Miguel Barriga Parra (Voz), Andres Magdalena (Guitarra), Germán Cespedes (Bajo), Ivan Briceño (Teclado y Voz) y Claudio Pino (Batería)

Conoce la historia del Sexual Democracia haciendo click aquí


29 de mayo de 2007

Chancho en Piedra: cultura pop con sabor a patria


Este sábado, una de las bandas más pintorescas de nuestro país celebra 13 años de existencia. 13 episodios musicales, a lo largo de todo Chile y el mundo.

Si miramos hacia atrás, nos encontramos con un anecdotario plagado de buenos momentos, de imágenes que esbozan una realidad lograda por Chancho en Piedra.
Atuendos, canciones, letras y risas dibujan el panorama marrano, que cada día sorprende con un color nuevo.

Sin embargo, ellos ya han ganado un lugar en nuestro rock, al impregnarle un sonido diferente, fresco y honesto. Con chiste, sátira y rock and roll, la música de Los Chancho es sin duda, un estandarte sonoro, que ha traspasado fronteras.

Y es que ponerse en el lugar de esta banda es armar un circo que comenzó en el colegio. Y es ese mismo componente el que sigue vigente: la energía, la incansable búsqueda, la apertura sonora y el amor por la música.

Componentes sabrosos son los que erigen la carrera de los responsables de Guachperry. Si levantamos la mirada, podremos olfatear a una escena nacional algo
frívola y grave, destinada a ser una pared hermética.

Es precisamente ese el refresco de Chancho en Piedra: añadir picardía en serio, humor en acordes, falsetes de risa juvenil y un amor por decirlo de manera juguetona.

Pero no, no pensemos que estamos frente a cumpleaños de mono. Para los Chancho el legado y la seriedad también cuentan. Prueba de ello, es su versatilidad como grupo, que puede mutar desde una colorida Eligiendo a una Reina, hasta llegar a un decantado tributo a Los Jaivas, haciendo La Poderosa Muerte.

Agradecerles es algo necesario. Sin Chancho en Piedra la música no podría aparecer entre las ramas, dar un salto y reinventarse. Gracias a ellos hemos podido rescatar la raíz funk y trasladarla a la ciudad, al campo…a donde sea. Sin Chancho en Piedra, Chile se acordaría menos del Tío Memo, el Mago Oly o la Citroneta.

En fin…sin Chancho en Piedra, la vida sería más aburrida (vaya que si).


Chancho en Piedra - Almacén

Chancho en Piedra es:
Eduardo "Lalo" Ibeas (voz), Leonardo "Toño" Corvalán (Batería), Pablo "KVzón" Ilabaca (Guitarra), Felipe Ilabaca (Bajo)

Conoce la historia de Chancho en Piedra haciendo click aquí

24 de mayo de 2007

Los Tr3s… y que no vengan con gueás

Era verano. Sí, un caluroso verano de enero se dejó caer con fuerza esa tarde, esa tarde imborrable para la música nacional. Las horas corrieron rápido dejando un gusto a poco, pero con la sensación de la labor cumplida. Las bandas, TODAS, respondieron con debía serlo…era la cumbre del rock nacional, evento que hoy vive en la retina de muchos.

Cuando la noche se dejó caer, vino lo impensado. La historia comenzó a sentirse solita y yo ahí, inmovilizado ante tanta genialidad. Suites varias surcaron cada espacio del Nacional, que rugía como coliseo romano a medida que pasaban melodías sacadas de bares, tugurios y cuanto lugar con olor a chileno se pudiera imaginar…y yo ahí.

El frenético andar de los robotizados pero siempre sinceros asistentes de banda (o roadies) contrastaba con la simpleza y el descaro anímico de un grupo que no supo más que hacer bien su trabajo. Lustrados acordes y versatilidad sonora siempre fueron la columna vertebral de esa máquina bien aceitada llamada, paradojalmente, Los Tres…y yo ahí, aún inmóvil pero conciente de estar siendo protagonista de un momento histórico.

Para cada asistente la posición, (y la predisposición) ante la historia del rock, que ese día se resumía en más de 12 horas de música en vivo, no era un detalle menor. Desde las gradas, desde abajo, desde los costados de la cancha…o desde afuera, nadie quería restarse el placer de oír la música de ellos, los obreros del rock chileno.

Por lo mismo…estar ahí, apostado al costado del estante que sostenía los bajos de Titae, observando por primera como es un show desde arriba del escenario, viendo a los fanáticos gritar, a Henríquez dirigir la banda con sonoro paladar y a Parra, quien suena como antimúsico, fue una experiencia casi espacial, de ensueño…con olor a irrealidad.

Y es que sentir la presencia de unos mounstros del rock, siempre coarta. Pero esta vez, el legado, la típica teatralidad, el sonido PERFECTO, la nota incansable, el olor a vino tinto y empaná, acompañaron una trayectoria que ese día cerraba una maratónica jornada de sudor rockero nacional.

Se ganan mi respeto, por todo, por nada y por cualquier cosa que quieran hacer. Se ganan mi amor por el compromiso y el arrojo de un unplugged en Nueva York. Se ganan mi idolatría porque no necesitan de una gran maquinaria para hacer rock and roll…y que viva la guitarra de palo, los Chileneros, la cueca chora y el olor a pernil de la Piojera.

Son ellos, Los Tres, trabajadores de un rock que les pertenece, obreros de una cultura under, que la reinventaron y la hicieron sentir patria. Que vivan los 3 y que no me vengan con gueás.

Los Tr3s en el centenario de la Fech



Integrantes:Álvaro Henríquez (Voz y Guitarra)Roberto 'Titae' Lindl (Bajo)Francisco 'Pancho' Molina (Batería)Angel Parra (Guitarra)


Conoce más de la historia de Los Tr3s haciendo click aquí

17 de mayo de 2007

Aguaturbia: sicodelia directo a la vena


Hablar de Aguaturbia es referirse a un concepto fundamental en el rock: la honestidad sonora. Honestidad que ha sido llevada por todo el mundo y por todo Chile, batiéndose como una bandera, un estandarte de confianza musical.

La historia de Aguaturbia estuvo marcada por los altos y bajos de una pareja que nació para hacer música. Frente a cualquier crítica, y no muy de acuerdos, el 21 de marzo de 1969 Carlos Corales y Denise contraen matrimonio religioso. Dicha consumación fue el punto de inflexión para la carrera de un grupo de rock and roll que hizo escuela, pero escuela en serio.

Por esos años Hendrix o Manis Joplin desataban neuronas con la distorsión, que era mirada recelosa en Latinoamérica.

Sin embargo, la potencia de un rock desgarbado y con actitud se interpusieron a cualquier intento conservador, generando un legado indeleble, el mismo que saltaría a la plataforma mediática con la edición de Aguaturbia, primer registro homónimo, que contaba con todos sus integrantes desnudos en la tapa. Raya para la suma: caos total, críticas por doquier y la satírización de un país que criticó pero que luego alabó.

Y es que por esos años, todo aquello que tuviera el rótulo de sicodelico despertaba más de alguna risa o crítica (que apuntaban más al componente estilístico que al musical). Sin embargo, Aguaturbia siguió.

Mezcla perfecta La historia del rock pocas veces cuenta con uniones estelares de músicos. Es sorprendente cuando entendemos que nuestro país cuenta con una inmensa dupla compositiva a cargo de un pulcro Corales y una soberbia Denise, LA frontwoman chilena.

Dicha fraterna unión decantó en las mejores canciones que Chile pueda tener. Composiciones de una gran factura que estilan en lo rudo, en lo pasivo y en la creación de una viaje a partir de una experiencia sonora determinada.

Lamentablemente, y como en todo orden de cosas se estila, Aguaturbia esconde un aroma a lucha. En el convulsionado Chile de los setenta, la banda debió sortear los más insólitos episodios que los obligaron en diversas a ocasiones, a salir del país con el fin de consagrarse como banda.

Sólo queda agradecer la apuesta, el arrojo y la virilidad de un sonido potente que para esos años, mas que consagrar a una banda, patentó la impronta de una trinchera sicodélica que supo hacerle el quite al establisment de cosas y romperles una guitarra en la cabeza.



Homenaje a Violeta Parra - Maldigo del alto cielo


Aguaturbia es:
Denise (voz)
Carlos Corales (guitarra)
Willy Cavada (batería)
Ricardo Briones(bajo)

Revisa la historia de Aguaturbia haciendo click
aquí

10 de mayo de 2007

Electrodomésticos - Vanguardia Electrónica



Hacer música electrónica nunca ha sido fácil. Para la mayoría de los rockeros, ocupar máquinas para componer, reviste poco compromiso con la víscera del rock and roll. Sin embargo, resulta sorprendente cuando una banda puede tomar la elegancia sonora de las máquinas y mezclarlas con los mantos sónicos generados a partir de una guitarra.

Esa mezcla fue precisamente la que un trío propuso durante los ochenta bajo el nombre de Electrodomésticos. Y es que los niveles de oscuridad además de sombríos acordes, fueron el alimento de la vanguardia chilena por aquellos años (una vanguardia que frecuentaba el barrio Matucana, epicentro artístico que reunió a los más selectos creadores de la escena cultural chilena, entre músicos, actores, pintores y dramaturgos).

Bajo ese movimiento, la música de “Los Electro” fue como el perfume que muchos querían usar. Con su prosa elegante y bizarra, un joven Carlos Cabezas era el frontman de un grupo que creó una máquina bien aceitada, que conquistó nacientes lugares como la Batuta o el consagrado Café del Cerro.

Sin embargo, y más allá de cualquier alcance musical, el sonido de este grupo tiene una base consolidada y que pasa por algo extra sonoro. Hablamos del arrojo que significó hacer música electrónica en un momento donde el pop latino y todo tipo de “invento bailable” era bienvenido.

Concuerdo con ellos que sostienen que la música de Electrodomésticos es una propuesta que, a pesar de su sonido vintage, se reinventa cada día, puesto que Cabezas tiene un sello propio, que sabe contextualizar a medida que avanza el tiempo.

Es por eso que escuchar su música tiene que ver con una búsqueda sonora, pero también vivencial: entender el porque de muchos lugares, dramas y realidades de una época oscura y con olor a asfalto.


Electrodomésticos - Yo la quería



Electrodomésticos es:
Silvio Paredes (Bajo)
Carlos Cabezas (Guitarra y Voz)
Ernesto Medina (Teclados y Programación)

Revisa la historia oficial de Electrodomésticos haciendo click aqui

Tumulto: rock desde los barrios



El round era el siguiente. En una esquina estaban los que pensaban que el rock era elitista, y que sin dinero era imposible salir a flote con una banda. En el otro lado estaban los que creían que dicho argumento no era más que un sesgo de clases que hacía daño a la música.

Puede que ambas posturas estén en lo correcto. Lo cierto es que el rock, mas que ser elitítista, era una práctica que sólo los mas acomodados podían solventar. Eso es algo sabido, teniendo en cuenta la dificultad para adquirir instrumentos por allá por los años sesenta o setenta.

Sin embargo, en Chile se produjo un fenómeno: épico para algunos, rupturista para otros. Y es que nadie pensó que una banda, bajo el rotulo de Tumulto, golpearía las bases de la música, creando heavy metal potente y canciones con un marcado discurso social.

Para muchos la mezcla era pólvora pura: rock pesado y “puntudo”. Las críticas no se harían esperar, menos cuando a comienzos de los ochenta, las bandas de heavy metal eran consideradas el paradigma del satanismo, por lo que tener la marca de “pesado” era un crimen.

Don Poncho
Una larga carrera de buena música fue lo que sustentó la carrera de Tumulto, quien a punta de esfuerzo, generó música desde los barrios, enrostrando a la sociedad de aquel entonces el poco compromiso que existía con los músicos “de Plaza Italia para abajo”.

Mas allá de constituir las raíces del metal chileno, que cimentó carreras como las de Necrosis y Masacre, el aporte de Tumulto dice relación con la capacidad de una banda de salir a flote desde las calles. El responsable es Poncho Vergara, bajista de la agrupación, quien puso una piedra fundamental para el desarrollo del heavy chileno.

De tocar en fuentes de soda hasta un colmado Gimnasio Municipal Manuel Plaza, el grupo pateó los cánones de una sociedad represiva y desconfiada, que veía en el rock un foco de peligro y mal influencia.

Entonces, más allá de hacer hincapié en las melenas y el sonido filoso de las guitarras, es fundamental conocer la obra de un prócer, ahora mártir del rock and roll.

TUMULTO - Rubia de los ojos celestes



TUMULTO es:
Poncho Vergara (Bajo y Voz)
Orlando Aranda (Guitarra y Voz)
Robinson Campos (Batería)
Jorge Fritz (Teclados)


Conoce la historia de TUMULTO haciendo click aquí


26 de abril de 2007

Los verdaderos Sudamerican Rockers


“La noche surcaba cada espacio de las calles capitalinas. El olor a cemento salía a flote por el aire que se dejaba recorrer con velocidad. Gente por aquí y por allá…esperando entrar.

Un aroma a rock and roll penetraba en cada rincón, que se preparaba para recibir a una banda novata y arrojada. No faltaba mucho para el comienzo…guitarras prendidas al azar, se hizo la música”.

Ese fue el panorama descrito por Pancho Sazo, cuando habla de su primer apronte con Los Prisioneros, banda que daba sus primeros pasos en un concurrido Café del Cerro, por allá por la agitada década de los ochenta.

Esas tocatas eran el inicio de la carrera de los primeros Sudamerican Rockers, que dieron harto que hablar. Y es que referirse al trío oriundo de San Miguel, tiene diversas aristas, positivas y negativas. Sin embargo, todas dan fe de un conglomerado de músicos que no tuvo miedo a nada.
Basando su atención en las melodías que revestían todo tipo de camiseta punk (tipo The Clash), Los Prisioneros fueron la bandera que muchos adolescentes buscaron y agitaron por todo el país.

Tras el difícil contexto de la época, el aparecido rock latino parecía contrastar con una generación ávida de símbolos de paz.

Por una parte la genialidad de Charly, sumada a la belleza pop de Soda Stereo fue el prisma simétrico para la generación de bandas chilenas, quienes influenciadas por lo que pasaba en el continente y en el país, aportaron un potente componente contracultural.

Hablamos de grupos como UPA, Electrodomésticos o Aparato Raro, quienes volcaron todo su potencial para crear aromas sonoros marcados por la creación de hits, la elegancia letrística y por sobretodo, la crítica social.

Incertar a Los Prisioneros en esta época, produce un desmarque notable con las bandas que acabamos de mencionar: la obra del trío posee la relevancia de una buena canción punk, o sea, de protesta verdadera.

Cuenta la anécdota que un joven y “entusiasta” Jorge González habría despotricado en contra de todos los melenudos que le cantaban a la lucha de clases y la conciencia social.


“Basta de lágrimas artesanales”, fue la consigna del en ese entonces, bajista de Los Prisioneros, que evidenció que el grupo venía a romper con lo que hasta ese entonces se conocía como canción de crítica social.

No necesitamos banderas
Bien reza la canción No necesitamos banderas. Tanto melodía como letra, evidencian la génesis de la independencia cultural, (pseudo leit motiv de Los Prisioneros).

Generar desapego con todas aquellas personas partidarias al gobierno de Pinochet y criticar las tendencias de moda, fueron el motor de una banda que apuntó a la sociedad autocomplaciente.

Y es que mas allá de toda rivalidad y conflicto creado a partir de la prensa de espectáculos de turno, Los Prisioneros ya se ganaron un espacio en la memoria colectiva nacional.

Obviando toda lucha de egos, la banda implantó una forma de hacer rock and roll en Latinoamérica, observada de cerca por grupos que mas tarde se lanzarían a la música (Los Tres, Café Tacuba, Aterciopelados).

Es por eso que escuchar la obra de Los Prisioneros es necesario para entender a toda una década. Una década que de manera genial Narea, González y Tapia dibujaron para todo un país, y que estaba muy lejos de ser una crítica “con olor a vino tinto y empaná”.


LOS PRISIONEROS - AMIGIA MÍA (En vivo)


Los Prisioneros son:
Jorge González (bajo,guitarra, voz)
Claudio Narea (guitarra solista, coros)
Miguel Tapia (batería)
Celicia Aguayo (sintetizadores)


Revisa el sitio oficial de Los Prisioneros haciendo click aquí

19 de abril de 2007

Congreso: la universidad de rock

Para todo músico, la pulcritud y la interpretación perfecta son dos metas a las cuales aspirar. Tocar la nota exacta, en el tiempo preciso, con la intensidad necesaria, parece ser un desafío que muchos “artesanos de conservatorio” persiguen con el fin de ser reconocidos como excelsos músicos de formación docta.

Hablamos de Congreso, banda liderada por Francisco Sazo y Sergio “Tilo” González, que durante su vasta carrera, preservó y desarrolló una forma particular de entender y construir la música.

Formado por un colectivo de músicos, quienes durante toda su carrera estuvieron motivados por las artes en general, sabiendo decantar la genialidad de Orson Wells, la belleza de Neruda y, aunque no lo crean, el histrionismo de Marcel Marceau, Congreso se avocó a generar bellas canciones de rock.

Y es que Congreso, era un selecto grupo de intelectuales motivados por las artes, la filosofía, y como no, la música, la que según ellos mismos describen “es lo más lindo que existe en el mundo”.

Banda pensante
Escuchar a Congreso requiere tiempo. A pesar que su música explora en constantes ocasiones la melodía entendible por cualquier oído, es preciso poner atención a la limpieza de su sonido, decantada en horas y horas de volátil y libre improvisación.

Caracterizados por su férreo apoyo al gobierno de Salvador Allende y definiéndose siempre como una banda con una “marcada tendencia política”, Congreso desarrolló obras de gran calibre musical y literario. Prueba de ello son trabajo como Terra Incógnita, Para los Arqueólogos del Futuro, Aire Puro, y el más reciente denominado La loca sin Zapatos.

Sin embargo, existe un momento crucial en la historia de Congreso, que regaló un himno perfecto a toda una generación. Corría el año 90 y Chile volvía a la democracia. En la retina de muchos quedó la imagen de la bandera chilena desplegada en la cancha del nacional, la que como manto de fiesta recorrió el césped al son de “En todas las esquinas”, una bella canción compuesta por Tilo González, y que regaló nostalgia a un momento crucial de la historia política de nuestra tierra.

Es por eso, y por todos los años llenos de música que Congreso merece un espacio dentro del rock chileno. Y es que la genialidad de estos escultores de la música, nos regaló por años un rico material discográfico, que demandó atención y que benefició a todas las generaciones que por años, siguieron (y seguirán) llevando el estandarte de la música criolla por todos los rincones del mundo.


CONGRESO - EN TODAS LAS ESQUINAS



Congreso es: Francisco "Pancho" Sazo (voz, textos y percusión), Sergio "Tilo" González (batería, percusión), Jorge Campos (bajo y voz), Jaime Atenas (Saxofón soprano y tenor), Raúl Aliaga (marimba y percusión),Hugo Pirovich (flauta traversa), Jaime Vivanco (teclados)
*Sebastían Almarza (sintetizadores en reemplazo de Atenas).


revisa el sitio de Congreso haciendo click aquí

12 de abril de 2007

¿Por qué LOS JAIVAS?

¿Qué decir de Los Jaivas? ¿A qué apuntar cuando sabemos que el quinteto nacional yace en su lecho artístico plagado de flores inmortales, las mismas que acompañan a Gato Alquinta y Gabriel Parra?
Sin embargo, aún es posible dilucidar una arista. Y es que resulta fascinante escudriñar en la música del grupo oriundo de Viña del Mar, el que abogó por una sicodélica absoluta en su música, llegando a concluir ideologías artísticas de exploración libre, arrolladora y de trinchera.
Tal como señalara Freddy Stock en su biografía autorizada “Los caminos que se abren”, los hermanos Parra en compañía de Mario Mutis y Eduardo Alquinta eran una suerte de tribu, la que se reunía en torno a juegos inventados, desatando todo tipo de inmortales recuerdos, pero por sobretodo, generando un lazo indestructible entre estos cinco individuos.

Y creo que dicha idea ilustra perfectamente la música de Los Jaivas: sonidos marcados por el fiato musical, la improvisación y en gran medida, la libertad para crear…para echar a volar la imaginación.
Es por eso que para entender a los Jaivas es necesario siempre reinventarse en la búsqueda ¿Es gratis acaso el éxito que la agrupación logró en Machu Pichu? Desde luego que no. Pero, ¿por qué la mezcla de rock con folclore generó más atención que recelo?
Quizás hacerse preguntas es casi un círculo vicioso. Es por eso que es fundamental refugiarse en la impronta tanto melódica como literaria que registró notables obras como Volantín, Todos Juntos o Mamalluca.
Entender a los Jaivas es también un desafío generacional, debido a que tanto sus letras como sus diversos contextos, fueron testigo de la historia de un país que, durante la primera década los criticó, y que años mas tarde los levantó en el olimpo de la escena musical criolla.

Es esta paradoja la que denuncia otra cosa: cómo un país puede mirar con miedo el arrojo artísticos y que tiempo después de convence del talento de sus propios productos culturales. Pero ese es otro debate.

Finalmente, es aun mas interesante la influencia que se crea a partir de los Jaivas (la que fue cimentada a partir de grupos como los Blops, Los Macs, los Vidrios Quebrados y porque no, la Nueva Ola) y que trajo consigo, años más tarde, la masificación del rock en nuestro país.

"Ciudad de Piedras Escalares"
Siguiendo la línea de la importancia que tienen los Jaivas en nuestra música resulta imprescindible conocer el hito que catapultó a la agrupación a un estandar de mega banda, consagrándola tanto nacional como internacionalmente.
Es por eso que Alturas de Machu Pichu será recordada por siempre como la gran obra de los Jaivas, la que en compañia de los versos de Pablo Neruda, se levantó como un suceso musical y cutural sin precedentes.
Sin ir mas lejos, considero vital que sea el propio lector quien se forme una opinión respecto a esta obra. Es por ello que dejo aqui un extracto del registro grabado en Lima Perú.

LOS JAIVAS - LA PODEROSA MUERTE




  • Los Jaivas (formación original): Eduardo Gato Alquinta (guitarra, vientos y voz), Mario Mutis (bajo, vientos y coros), Eduardo Parra (sintetizadores y percusión), Claudio Parra (piano), Gabriel Parra (batería).
  • Revisa la discografía de Jaivas haciendo click aquí